En la lucha constante hacia la excelencia, he aquí una verdad ineludible:
Aporta o Aparta.
Si estás al frente, liderando la vanguardia de tus proyectos, tienes dos opciones claras:
O eres el motor de cambio, o simplemente estás ocupando un espacio que podría ser aprovechado por alguien con una visión nítida y verdadero fuego en el alma.
No hay espacio para medias tintas.
Si no puedes aportar, haz un acto revolucionario contigo mismo:
Aparta.
Deja que otros tomen la batuta de la lucha.
En este movimiento, cada segundo cuenta, cada acción pesa, la inacción te condena.
